COMIENZOS

Toda la vida en mi casa nos han inculcado el deporte como algo normal. Aunque de pequeña tampoco practicaba ninguno en concreto, toda la vida mis padres me han llevado sobre todo los domingos al monte. No a los pirineos o picos… sino a Aizkorri, Txindoki, Ernio,etc. De adolescente también iba con mis padres al monte…

Y si no era a practicar, como espectadores, a ver carreras de ciclismo, cross-es, partidos de fútbol, etc.

Luego me vino la época de la juventud en que prefieres callejear… es la época en que empecé a practicar el esquí alpino primero y snowboard más tarde (llegando a competir en esta modalidad). Mis padres preferían que me fuese a esquiar a que me quedase callejeando. Pero nada de correr, me gustaba mucho andar por el monte, sobre todo coger la tabla de snowboard en la espalda y subir para bajar deslizando. Disfrutaba mucho.

A los 26 años empecé a correr en asfalto y así poco a poco fui entrando en este mundo que vivo ahora.

En julio del 2010, corrí mi primera carrera de montaña, Zuzenien ( Kilómetro vertical de Xoxote)… me di cuenta que tampoco me desenvolvía tan mal en este terreno.

Tengo que reconocer que toda la vida que he ido al monte me ha gustado ir la primera del grupo (cosa que mi padre a veces me lo ha puesto un poco difícil…).